Tal vez el enemigo nos dé lo que más necesitamos de inmediato, o nos dé lo que deseemos en el momento, salir a una fiesta, salir con ese chico guapo que muchas desean de novio o esa chica guapa que sabes que va a abrir sus piernas fácilmente, y nos suplirá a nivel carnal lo que deseamos y/o necesitamos; Pero es lo que en verdad desea el alma? es lo que de verdad necesita nuestro espíritu?
A veces el enemigo puede disfrazar amor con un capricho, puedes pensar: "Yo lo quiero/Yo la quiero de verdad, de verdad que sí!" pero si de verdad es amor, piensas si te quiere también, piensas no sólo en lo bien que te haría, si no en el bien que le harías en su vida, no sólo piensas en lo mucho que mejoraría tu vida con él o ella en tu vida, si no también piensas en lo mucho que mejorarías su vida también o en lo mucho que mejoraría su vida contigo en ella.
El amor no es egoísta, es solidario, es caritativo, es generoso.
En el amor, se respetan los espacios de cada individualidad para no perderse en el mismo - amor - , y el espacio/tiempo que se comparte con la persona y ser amado/a; se busca incentivar, motivar y hasta inspirar a que nuestro amado/a realice sus objetivos personales, que se realice como persona y alcance su propia felicidad como persona e hijo de Dios que tanto se merece y nos merecemos; Luego estan los planes en conjunto como UNO, dos almas pasan a funcionar como UNO, como un solo ser, una sola persona, claro se respeta y diferencia la individualidad antes mencionada, pero es recién ahí, entendiendo eso, cuando dos seres se pueden amar de verdad, entregarse a Cristo Señor, aceptarlo como Salvador personal, seguir el camino que nos tiene preparado para llegar a ÉL, y en el camino encontrar a esa pareja que nos complementará para seguir caminando hacia ÉL mientras nos hacemos mejores personas.
Está bien querer elegir a nuestra pareja, con quien nos gustaría pasar el resto de nuestros días al lado, pero no sería mejor escuchar el consejo del Dios Padre Creador de nosotros, quien Todo lo ve, pedirle que nos ayude a escoger correctamente a esa persona, porque no es cualquier persona, es LA persona a quien YO voy a amar, respetar y compartir mi vida con.
Personalmente Yo he elegido que el mismo Dios me use de instrumento para hacer su voluntad, y lo hice en mi propia libertad, en libre albedrío, porque entendí y entiendo que lo mejor para mí como ser es entregarme a quien me creó para ser mejor y porque ÉL sabe más que alguien lo que necesito, quiero y anhelo de corazón; con ÉL he podido mejorar muchísimo como persona y mi entorno es testigo.
Me entregué a ÉL con el fin de hacer su voluntad a través de mí y de que a través de mí, ÉL pueda transmitir su amor a mis allegados como familia, amigos y conocidos.
ÉL me hizo mejor persona de lo que era. Y le doy gracias.
GRACIAS DIOS MÍO! porque sin tí soy nada y nadie, pero contigo soy Todo lo que puedo ser.
Dios nos bendiga a todos.
Amén.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario