No nació así, se hizo a si mismo así. Esa es una verdad.
Otra verdad es que el bien y el mal están en constante conflicto.
Nacemos libres de bien y de mal.
Podemos elegir.
Seamos conscientes de que en el bien estamos a salvo, que la fuerza del bien es acogedora.
¿De dónde nació Dios? ¿Existe en verdad? ¿Cómo podemos probarlo?
Pero, ¿Cómo podemos probarnos a nosotros mismos que existimos? ¿Cómo sabemos que existimos en verdad? , que no sólo somos un sueño de alguien y que cuando despierta, morimos.
Leí una vez, que en un experimento ruso, a un hombre se le privó de sus cinco sentidos más conocidos, el tacto, la vista, el olfalto, la audición y el gusto, y confesó luego de días que escuchó una voz que emergía desde su interior, diciéndole: "Dios, está muerto" - Es lo que gritaba el desesperanzado anciano.
Analizando un poco eso, al escuchar que "Dios está muerto", se está subcomunicando que en verdad, Dios vivió, entonces Dios existió; Y al confirmarse la existencia de Dios, entonces todo lo dicho de Él, es cierto, y si es cierto, Dios, no está muerto.
Pero prueba de que Dios en una condición de mortal lo puede todo, es su Hijo Unigénito, siendo Eterno como su Padre, descendió al mundo de los mortales, se hizo mortal, murió y al tercer día, como lo profetizó, resucitó de entre los muertos.
Ahora, ¿Por qué un hombre se haría más mundano de lo que ya es, cuando siendo más espiritual encuentra salvación, equilibrio entre mente, cuerpo y espíritu, gozo, plenitud y amor?
Promesas, promesas falsas.